La embajadora estadounidense ante la OTAN, Kay Bailey Hutchison, pidió este miércoles a los miembros de la Alianza no recortar el gasto en Defensa pese al impacto económico que está causando la pandemia del coronavirus, ya que los retos para la seguridad no van a desaparecer tras el brote de la enfermedad.
«Haremos todo para garantizar que tenemos ese gasto militar que ha demostrado ser muy importante en esta crisis humanitaria y de salud», declaró la diplomática en una rueda de prensa previa a la reunión de ministros de Exteriores de la OTAN que se celebrará el jueves por videoconferencia.
La embajadora reconoció que todas las economías aliadas «están sufriendo» ante el coronavirus.
«Sabemos que habrá que tomar decisiones difíciles, pero creemos que la elección de la seguridad es la más importante», agregó.
En ese sentido, explicó que ni el terrorismo ni las pruebas de misiles balísticos van a detenerse tras la pandemia y, por ese motivo, dijo que los miembros de la OTAN deberán tener la seguridad como su principal prioridad.

